La coprofagia, que es el nombre técnico de este hábito, es mucho más frecuente de lo que parece y en la mayoría de los casos no indica una enfermedad grave. Por lo general, se explica por la curiosidad, el aburrimiento, el aprendizaje en la etapa de cachorro o algún desajuste en la alimentación. Si te preguntas por qué los perros comen caca, aquí encontrarás las causas, cómo distinguirlas, qué hacer y cuándo acudir al veterinario. Índice ¿Por qué los perros comen caca? ¿Puede ser un problema de salud? ¿Es peligroso que mi perro se coma sus heces? ¿Cómo evitar que mi perro coma caca? Higiene y rutinas con Petzeals Preguntas frecuentes Conclusión ¿Por qué los perros comen caca? No existe una única causa. Lo habitual es que se combinen factores de conducta, de entorno y de alimentación. Entender cuál pesa más en tu perro es el primer paso para corregirlo. Entre las razones de comportamiento, la más común es el aburrimiento. Un perro que pasa muchas horas solo, sin paseos suficientes ni juegos, puede encontrar en las heces una forma de entretenerse. También ocurre con la soledad y la falta de interacción con su familia. Otra causa es la atención. Si el perro come caca y reaccionas gritando o corriendo hacia él, aprende que así consigue tu atención. Para algunos perros, incluso una reacción negativa es un premio. En los cachorros, explorar el mundo con la boca es normal. Muchos prueban las heces por curiosidad y la mayoría lo abandona al crecer. Las hembras con crías también pueden limpiar las heces de los cachorros por instinto, para mantener el nido limpio. El estrés y la ansiedad también influyen. Un perro que ha sido regañado de forma severa por hacer sus necesidades dentro de casa puede comerlas para esconder «la prueba». Por eso castigar suele empeorar el problema. Por último, el perro es un animal oportunista y carroñero por naturaleza, como recoge la página de Wikipedia sobre el perro. Esa herencia explica que algunos se sientan atraídos por olores que a nosotros nos resultan repulsivos. ¿Puede ser un problema de salud? Sí, aunque no es lo más frecuente. Si el hábito aparece de repente en un perro adulto que nunca lo había hecho, conviene descartar una causa médica. Un veterinario podrá valorar a tu perro y hacer las pruebas necesarias. Algunas situaciones que pueden influir son: Carencias o mala digestión: una dieta poco equilibrada o una mala absorción de nutrientes puede aumentar el interés por las heces. Apetito excesivo: enfermedades como la diabetes o los problemas de tiroides, o ciertos medicamentos, pueden aumentar el hambre. Parásitos intestinales: pueden provocar hambre constante y malestar digestivo. Raciones insuficientes: un perro que pasa hambre puede buscar comida donde sea. Heces con restos de comida: si las heces conservan olor a alimento, resultan más atractivas, sobre todo con digestiones rápidas. No cambies la dieta ni des suplementos por tu cuenta sin consultar antes. Muchos productos que se anuncian para frenar este hábito no tienen una eficacia demostrada, y lo más prudente es pedir consejo profesional. ¿Es peligroso que mi perro se coma sus heces? Comer sus propias heces suele ser poco grave, pero comer las de otros animales conlleva más riesgo. Las heces de otros perros, gatos o fauna pueden contener parásitos, bacterias o virus que se transmiten por vía oral. Además del riesgo sanitario, hay un problema práctico: el mal aliento, la suciedad en el hocico y el rechazo de las visitas. Si el perro lame a los niños o duerme en la cama, la higiene cobra más importancia. Es especialmente importante vigilar si el perro come heces de animales que reciben tratamientos médicos, porque podrían contener restos de fármacos. Si sospechas que ha ingerido algo así, llama a tu veterinario. Mantén al día la desparasitación y las vacunas según te indique tu clínica. Es la mejor protección frente a las consecuencias del hábito mientras trabajas en corregirlo. ¿Cómo evitar que mi perro coma caca? La clave es combinar prevención, entrenamiento y paciencia. Estos son los pasos que mejor funcionan en la práctica: Recoge las heces enseguida. Si no están disponibles, no hay tentación. Es la medida más eficaz, sobre todo en el jardín. Pasea con correa corta en zonas problemáticas. Así puedes redirigir su atención antes de que llegue a la caca. Enseña la orden «déjalo». Practícala primero con objetos y premia con un snack apetecible cuando te haga caso. Premia la alternativa. Llámalo, que venga a ti y dale una recompensa por ignorar las heces. Aumenta el ejercicio y la estimulación mental. Juguetes rellenables, juegos de olfato y paseos más variados reducen el aburrimiento. Evita los castigos. Regañar tras el hecho solo genera miedo y puede empeorar la conducta. Consulta con el veterinario. Si no mejora, pide que revisen la dieta y la salud general. Si el problema persiste, un educador canino o etólogo puede analizar cada caso y adaptar el plan a la rutina de tu perro. Higiene y rutinas con Petzeals Corregir este hábito requiere constancia, y también ayuda mantener buenas rutinas de higiene. Un perro que ha comido heces necesita una limpieza adecuada de la boca y un cuidado diario para sentirse cómodo y mantener un buen aliento. En el día a día, un accesorio como este cepillo dental de goma para masticar puede ayudarte a incorporar el cuidado bucal a su rutina de forma sencilla. No sustituye el entrenamiento ni la consulta veterinaria, pero sí facilita una higiene regular. Si buscas más ideas para el paseo, la comida y el cuidado diario, puedes explorar nuestra colección de accesorios para perro y elegir lo que mejor encaje con las necesidades de tu compañero. Preguntas frecuentes ¿Se les pasa solo a los cachorros? En muchos casos sí. Los cachorros exploran con la boca y suelen abandonar la costumbre al madurar. Aun así, conviene recoger siempre las heces y no reaccionar con alboroto, para que no lo conviertan en un juego de atención. ¿Comer caca significa que le falta alguna vitamina? No necesariamente. Puede influir la alimentación, pero lo más habitual son causas de conducta o de entorno. Si tienes dudas, el veterinario puede revisar su dieta y su estado general antes de cambiar nada. ¿Debo regañar a mi perro cuando lo hace? No es recomendable. El castigo puede generar miedo y ansiedad, y algunos perros acaban comiendo las heces para ocultarlas. Funciona mejor interrumpir con calma, redirigir su atención y premiar cuando te obedezca. ¿Cuándo debo ir al veterinario? Si el hábito aparece de golpe, va acompañado de diarrea, pérdida de peso, mucho apetito o sed, o no mejora con el entrenamiento. También si sospechas que ha ingerido heces de animales enfermos o medicados. Conclusión La respuesta a por qué los perros comen caca suele estar en el aburrimiento, la curiosidad, el aprendizaje o la alimentación, y solo a veces en una causa médica. Con prevención, entrenamiento positivo y revisión veterinaria cuando haga falta, la mayoría de los perros dejan el hábito. Para completar su rutina diaria, descubre nuestra selección de accesorios para perro.